No Hables · Temporada 3 · Episodio 2

El alma del Gloria: una teniente de corbeta y el contramaestre del palo mayor

Duración 10:02 · Grabado a bordo del buque escuela ARC Gloria · Producción y voz: Daniel Rueda Serrano

Segundo relato desde el ARC Gloria, grabado al amanecer en el océano Pacífico. Dos voces de la tripulación. Una teniente de corbeta, jefa de la división de navegación y señales, cuenta cómo pasó de estudiar aviación a la Armada y cómo se vive en un buque pequeño, con gimnasio y rutinas propias. Después, el contramaestre del palo mayor explica su trabajo (mantener el aparejo operativo y cuidar a los alumnos en las maniobras), recuerda los puertos del crucero (Vancouver, San Diego, San Francisco, Puerto Vallarta) y habla de lo que más espera: llegar a puerto y encontrar a la familia.

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Capítulos

Resumen

Dos voces de la tripulación del ARC Gloria, grabadas al amanecer en el Pacífico. Una teniente de corbeta cuenta su camino desde la aviación hasta la división de navegación y señales y cómo se vive el ejercicio y el espacio en un buque pequeño. El contramaestre del palo mayor explica su oficio, recuerda los puertos del crucero 2025 y habla de la familia que lo espera en Cartagena.

Temas

Transcripción

Texto editado a partir de la transcripción automática y revisado por el autor.

Apertura desde el Pacífico

Daniel: No Hables hoy, el podcast de los mares, haciendo una toma más, queriendo captar un momento. Hoy, siendo domingo, son las seis y quince de la mañana, acá en el océano Pacífico. Venciendo la brisa, venciendo muchas dificultades, pero siempre queriendo llevar un buen contenido, algo que sea del completo agrado de todos ustedes. Aquí, desde nuestro majestuoso buque escuela ARC Gloria, embajador de Colombia en los mares del mundo, bienvenidos y disfruten de este programa.

Una teniente de corbeta: de la aviación a la Armada

Teniente de corbeta: Hubo algo que me marcó mucho. Compartía poco con mi papá cuando era pequeña. Sin embargo, recuerdo una vez que él estaba volando un King, un avión, un jet privado por decirlo así, que se usaba para transportar al presidente. Nos dio la oportunidad de ir con él a mi mamá, a mi hermana y a mí, en un vuelo entre Bogotá y Cartagena, o Bogotá y Barranquilla, no me acuerdo bien. Me pareció muy bonito. Me empecé a interesar mucho por la aviación. De hecho, antes de ingresar a la Armada estudié aviación un año, pensando en ser piloto comercial. Desde ahí me empezó a llamar la atención. Después, cuando ya tuve más cercanía con mi papá, me comentó que también podía llegar a ser piloto a través de la Armada.

Teniente de corbeta: Lo que pasa es que mi contingente fue el último en que la Armada implementó durante cuatro años una nueva modalidad de educación. Normalmente los oficiales, al término de los cuatro años, salen con un título y medio, por decirlo así: salen con el título profesional y con la mitad de otro pregrado, en administración, ingeniería, oceanografía, etcétera. Al cabo de unos años de trabajar, uno regresa a la escuela a hacer la complementación del segundo título.

Teniente de corbeta: Este modelo nos dio la oportunidad de terminar el segundo título quedándonos un año más en la escuela, ya como oficiales escalafonados. Por ese año se me corrieron los tiempos: mi primer año de teniente de corbeta no estuve embarcada, que normalmente es el año de embarque y de prueba. Mi segundo año de corbeta fue mi año de embarque, y en el tercer año no tenía mi tiempo de embarque completo para cumplir los requisitos de ascenso a teniente de fragata. Por eso tengo que terminar mis dos años de embarque.

Su rol: navegación y señales

Teniente de corbeta: Este es mi segundo año de embarque. Pertenezco al Departamento de Operaciones y soy la jefe de la división de navegación y señales. Nunca imaginé que podría tener ciertas comodidades que tengo actualmente en el buque. Este buque, en comparación con muchos otros, es muy reducido en espacio, eso sí. Se nota por donde uno lo vea. Sin embargo, se ha encontrado espacio para todo: se han adecuado los espacios para que la persona tenga sus comodidades a bordo.

Teniente de corbeta: Yo era muy activa, muy de hacer ejercicio, y me preocupaba venir aquí, porque uno por lo general ve que la gente se embarca y se engorda, y a mí me daba mucho miedo eso. Con muy buenas personas aquí en el buque, hoy día hasta equipamos nuestro gimnasio, y cuando el mar está en muy buenas condiciones también hacemos ejercicio sobre cubierta.

El contramaestre del palo mayor

Daniel: Bueno, aquí en el alerón de babor estoy con mi jefe. Mi jefe, ¿hace cuánto tiempo está a bordo del buque?

Contramaestre: Ya completé cinco años ahora en diciembre, pero fueron en dos fases diferentes: la primera en 2013 y 2014 y la segunda en 2023 y 2024, y llevaré el 2025.

Daniel: ¿Y su primer traslado, cuál fue?

Contramaestre: Puerto Leguízamo, en el Putumayo. Cuando salí de la escuela, la primera unidad en la que estuve fue la R6, el Paraná.

Daniel: Ese apellido lo he visto en varias personas de la tripulación. ¿Son parientes, o de dónde es el apellido, o usted de dónde es, mi jefe?

Contramaestre: No, no somos parientes. Es coincidencia que también tengan el apellido. Mis papás son de, Bolívar.

Daniel: ¿Y qué le ha impactado de este crucero 2025?

Contramaestre: Los puertos han sido muy excepcionales: Vancouver, San Diego, San Francisco, Puerto Vallarta y ahora la expectativa de Puerto Quetzal.

Daniel: Para los que nos escuchan y no conocen cómo son los trabajos aquí en el majestuoso, mi jefe, cuénteme su rol a bordo.

Contramaestre: En este momento me desempeño como contramaestre del palo mayor. La principal función es no solamente mantenerlo operativo, sino velar por que los alumnos reciban la capacitación adecuada para dar velas, mantenimiento y maniobras sobre cubierta. En las maniobras generales, estar muy pendiente de la seguridad de los alumnos.

La familia que espera en puerto

Daniel: Gracias, mi jefe. Una pregunta personal para terminar: ¿usted es casado?

Contramaestre: Sí, casado.

Daniel: Y lo están esperando en Cartagena con los brazos abiertos y una que otra flor.

Contramaestre: Sí, claro. Mi esposa y mi hija.

Daniel: ¿Cuántos años tiene su hija?

Contramaestre: Diez años.

Daniel: Igual que mi hija Emma, diez años. Eso lo parte a uno, ¿no?

Contramaestre: Claro. La expectativa más grande que tiene uno es llegar a puerto y encontrar a la familia. El puerto seguro, siempre.

Daniel: Así es, mi jefe. Muchas gracias. Y nosotros continuamos con el amanecer de hoy, lunes 1 de diciembre de 2025.